El descontento contra el Ayuntamiento de San Diego, motivado por sus políticas de vivienda y errores administrativos, alcanzó un nuevo nivel esta semana cuando los críticos del alcalde Todd Gloria iniciaron un proceso para su destitución.
Encuestas recientes, realizadas en el marco de campañas para el Concejo Municipal, revelan una desaprobación generalizada de la gestión del alcalde, lo que sugiere que una iniciativa de destitución podría ser, en teoría, viable.
No obstante, todo apunta a que se trata, en gran medida, de una maniobra política simbólica: debido a diversos obstáculos burocráticos, una elección de destitución no podría celebrarse hasta dentro de varios meses, y el mandato de Gloria concluirá, por límite de términos, en diciembre de 2028.
La última funcionaria electa de San Diego que se enfrentó a una campaña de destitución fue la concejala Jennifer Campbell, en 2021. Los grupos que encabezaron aquel esfuerzo no lograron reunir las firmas necesarias para someter la medida a votación.
En 2013, una iniciativa de revocación de mandato contra el entonces alcalde Bob Filner quedó sin efecto cuando este presentó su renuncia.
Genevieve Jones-Wright, una abogada que compitió sin éxito contra Gloria en las elecciones de 2024, encabeza este nuevo proceso de revocación. A ella se unen Kathleen Harmon, Terrie Best, Donnetta Moore y Shelby Huffaker.
El jueves pasado, el grupo publicó un aviso de intención en el San Diego Daily Transcript, un paso inicial obligatorio para cualquier proceso de revocación de mandato.
“Buscamos la revocación del mandato del alcalde Todd Gloria porque no ha priorizado a los habitantes de San Diego y no es apto para el cargo”, señala el comunicado del grupo. “Hemos perdido la confianza en su competencia, liderazgo, criterio y honestidad. Los habitantes de San Diego merecen respuestas sinceras, decisiones transparentes, una gestión responsable de los fondos públicos y un alcalde que sea accesible y rinda cuentas ante la ciudadanía”.
Entre las preocupaciones específicas figuran la crisis presupuestaria de la ciudad, los esfuerzos para abordar la falta de vivienda y ciertas políticas habitacionales criticadas por favorecer a los promotores inmobiliarios.
Recientemente, Gloria también ha sido objeto de críticas debido a un escándalo relacionado con el cobro por la recolección de basura y a sus intentos de implementar el estacionamiento de pago en Balboa Park.
El grupo deberá reunir aproximadamente 125.000 firmas —el 15 % de los 833.000 votantes registrados en la ciudad al 2 de octubre—, para lo cual dispondrá de un plazo de 120 días.
El proceso de revocación de mandato en San Diego es sumamente burocrático.
La notificación del Daily Transcript debe ser entregada a Gloria antes del 8 de noviembre y, posteriormente, a la secretaria municipal Diana Fuentes antes del 13 de noviembre. Gloria dispone de un plazo hasta el 17 de noviembre para responder, por lo que la recolección de firmas no podría comenzar sino hasta finales de noviembre.
Si el grupo reúne suficientes firmas, el concejo deberá convocar una elección especial.




