En respuesta a una crisis de salud pública que se ha intensificado en las comunidades fronterizas, el Condado de San Diego ha aprobado un fondo de emergencia de 2.5 millones de dólares para implementar medidas urgentes contra la contaminación del aire en el Valle del Río Tijuana. El proyecto busca mitigar de inmediato las emisiones de gases tóxicos provenientes de aguas residuales estancadas que afectan severamente la calidad de vida en el sur del condado.
Los recursos aprobados se destinarán a mitigar la presencia de componentes nocivos como el sulfuro de hidrógeno y el cianuro de hidrógeno, emanados de la descomposición orgánica en la cuenca del río. Estos gases han generado un ambiente insalubre para miles de familias en localidades adyacentes a la frontera mexicana.
La estrategia de intervención inmediata se desarrollará bajo las siguientes líneas de acción:
- Protección en centros escolares: Se financiará la instalación de sistemas avanzados de filtración de aire en las escuelas de las zonas más vulnerables y expuestas a las corrientes de viento contaminado.
- Equipamiento doméstico: El condado adquirirá y distribuirá purificadores de aire portátiles para interiores de forma directa a las familias residentes en los vecindarios más afectados por los olores y las toxinas.
- Tratamiento químico de lodos: Una parte del presupuesto se asignará a la aplicación de neutralizadores químicos especializados sobre los sedimentos y lodos acumulados, con el fin de frenar el proceso químico que libera los gases nocivos.
- Llamado a la ayuda federal: Las autoridades del condado enfatizaron que esta partida de 2.5 millones de dólares representa únicamente un paliativo a corto plazo. Por ello, han urgido al gobierno federal de Estados Unidos a emitir una declaración formal de desastre que permita liberar recursos a gran escala para solucionar la infraestructura binacional de fondo.
Con esta resolución, el gobierno local busca establecer una barrera sanitaria de contención mientras continúan las negociaciones de alto nivel entre las agencias ambientales de ambos lados de la frontera para resolver el flujo crónico de aguas residuales.




