El Gobierno de Venezuela y la oposición acuerdan reformar el sistema judicial y la recuperación de activos

En un histórico avance para destrabar la crisis institucional del país, las delegaciones oficiales del Gobierno de Venezuela y de la opositora Plataforma Unitaria Democrática han alcanzado un acuerdo bilateral para reformar el sistema judicial y coordinar de forma conjunta la recuperación de activos estatales congelados en el extranjero. El pacto, sellado en Caracas bajo el amparo de la mediación internacional del Reino de Noruega, establece una hoja de ruta técnica que busca despolitizar los tribunales y canalizar fondos bloqueados hacia la emergencia humanitaria.
Las mesas de negociación técnica, reactivadas discretamente en semanas previas, lograron concretar un documento de compromisos mutuos que reconfigura las prioridades financieras y legales del Estado venezolano en el corto plazo.
Un plan para despolitizar los tribunales
El primer eje del acuerdo atiende de manera directa una de las demandas históricas más urgentes de la comunidad internacional y los bloques opositores. La reforma judicial pactada comprende:
  • Selección independiente de jueces: Se establecerá un nuevo comité paritario de postulaciones para designar a magistrados, jueces y fiscales bajo estrictos criterios de carrera judicial e idoneidad profesional.
  • Comisión de Verificación Conjunta: Un equipo integrado por ambas delegaciones y observadores internacionales revisará de inmediato los expedientes de reclusos civiles y políticos para acelerar medidas sustitutivas de libertad y evaluar el estado de los centros penitenciarios.
  • Garantías procesales: Se modernizarán los protocolos de las fiscalías para evitar los retrasos procesales crónicos que afectan a miles de ciudadanos en el circuito penal.
El retorno de activos congelados mediante la ONU
El segundo pilar estratégico del documento da luz verde a la creación de una mesa financiera binacional orientada a la recuperación de fondos, cuentas bancarias y bienes bloqueados en el circuito financiero exterior a causa de las sanciones económicas internacionales.
Con el fin de evitar acusaciones de desvío de recursos, ambas partes acordaron replicar modelos de fideicomisos previos. Todo el capital que sea rescatado progresivamente en bancos de Europa y América no ingresará a las arcas directas del Ejecutivo, sino que será administrado íntegramente por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Prioridad absoluta en luz, salud y alimentación
El texto firmado estipula que los recursos financieros liberados bajo la tutela de Naciones Unidas se destinarán de manera exclusiva a solventar las vulnerabilidades más críticas de la población civil mediante tres prioridades presupuestarias:
  1. Sistema eléctrico nacional: Financiamiento urgente para la reparación de termoeléctricas y redes de distribución con el fin de frenar los apagones masivos.
  2. Red de salud pública: Abastecimiento de insumos médicos de primera necesidad, tratamientos oncológicos crónicos y mantenimiento de infraestructuras hospitalarias.
  3. Seguridad alimentaria: Inyección de fondos para potenciar los comedores escolares y los programas de asistencia nutricional en las zonas rurales más golpeadas del país.
Tanto el Departamento de Estado de los Estados Unidos como la Unión Europea han manifestado un respaldo cauteloso al histórico anuncio. Ambas potencias sugirieron que el cumplimiento estricto y verificable de esta reforma judicial y el correcto uso de los activos recuperados guiarán el ritmo de una eventual flexibilización de las sanciones económicas que pesan sobre el sector petrolero y financiero de Caracas.
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