Cerca de 13.000 personas en San Diego perderán sus beneficios de CalFresh bajo la nueva ley

Según el Banco de Alimentos de San Diego, se prevé que unas 13.000 personas del condado de San Diego pierdan los beneficios del programa de alimentos CalFresh en los próximos días debido a cambios en la ley federal, un cambio que podría afectar a familias, empresas locales y bancos de alimentos en toda la región.

Los cambios, que entrarán en vigor el 1 de abril, limitan la elegibilidad para ciertos grupos de no ciudadanos, incluidos los solicitantes de asilo, los refugiados, las personas en libertad condicional y aquellas cuya deportación o expulsión esté suspendida. Los funcionarios del condado afirman que llevan meses preparándose.

“La firma de ese gran proyecto de ley. Sabíamos desde julio pasado que estos cambios se avecinaban”, dijo Alberto Banuelos del Condado de San Diego.

En comunidades como San Ysidro, donde muchos residentes dependen de programas de asistencia, se espera que los efectos se extiendan más allá de los hogares y afecten a los negocios locales.

En Liva Market, aproximadamente la mitad de los clientes utilizan los beneficios de su tarjeta EBT para comprar alimentos.

“Al igual que el 50% de nuestros clientes, compran con EBT”, dijo Arely Agüero de Liva Market, y agregó que perder a esos clientes podría perjudicar sus ganancias.

Los funcionarios del condado instan a los beneficiarios actuales a actualizar su información de contacto y su estatus migratorio, señalando que algunas personas aún pueden ser elegibles aunque su estatus legal haya cambiado.

“Existe la posibilidad de que muchas de estas personas hayan continuado con su proceso legal y hayan cambiado de estatus. Simplemente necesitamos recopilar e ingresar esa nueva información en nuestro sistema”, dijo Banuelos.

Mientras tanto, el condado afirma haber aumentado el apoyo a los bancos de alimentos locales en previsión de una mayor demanda.

Para personas como Ana Rosa Allen Ramírez, esa demanda ya está creciendo. Ahora depende de los bancos de alimentos tras perder sus prestaciones y afirma que las filas se han alargado enormemente.

“Ah, sí, eso es lo que ha estado pasando…”

Según ella, en su local la afluencia de público ha aumentado de unas 200 personas a aproximadamente 500, lo que genera preocupación sobre si los recursos podrán dar abasto.

Las autoridades informan que cualquier persona que necesite asistencia alimentaria o más información puede llamar al 2-1-1. El condado también ha estado trabajando para mejorar sus centros de ayuda 2-1-1 con el fin de brindar un apoyo más personalizado y presencial.

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