En un giro histórico y ante una presión que amenazaba con fracturar el fútbol internacional, la FIFA ha anunciado oficialmente la retirada definitiva de su polémico plan de inversión privada. El proyecto, que buscaba vender una participación de los derechos comerciales del Mundial a fondos de inversión, ha sido cancelado tras desatar una rebelión institucional sin precedentes a nivel global.
El colapso de “FIFA Forward Enterprise”
La iniciativa capitaneada por Gianni Infantino pretendía segregar el negocio del torneo estrella del fútbol en una filial comercial independiente valorada en 20.000 millones de dólares. Las claves de la propuesta que provocó el colapso institucional incluyen:
- La oferta rechazada: El plan contemplaba la venta de entre el 20% y el 30% de las acciones a inversores privados, principalmente fondos estadounidenses.
- El incentivo a las federaciones: Para amarrar los votos necesarios, se prometía inyectar de inmediato más de 50 millones de dólares a cada una de las 211 federaciones miembro de la FIFA.
- Cisma interno: La gravedad de la crisis provocó la dimisión inmediata de Carlos Cordeiro, principal asesor del presidente de la FIFA y enlace clave con los organizadores del torneo en Norteamérica, quien tildó el proyecto como “un mal negocio para el fútbol”.
Una rebelión unánime liderada por la UEFA
La retirada del plan es el resultado directo de un frente común liderado por las confederaciones más potentes del planeta, que se plantaron en bloque ante lo que consideraban una mercantilización extrema del deporte:
- Amenaza de boicot: La UEFA lideró la resistencia de forma tajante, amenazando formalmente con retirar a sus 55 selecciones nacionales de todas las competiciones organizadas por la FIFA si el capital privado entraba en el Mundial.
- Apoyo internacional masivo: El bloque de rechazo se consolidó rápidamente con la adhesión de la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), dejando a la cúpula de Zúrich en un aislamiento absoluto.
- El portazo de la Casa Blanca: El rechazo deportivo se sumó al político después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se desmarcara públicamente de la iniciativa desde Camp David, negando cualquier negociación con Infantino para atraer fondos neoyorquinos.
El liderazgo de Infantino, contra las cuerdas
Obligada a dar marcha atrás a través de un comunicado oficial donde admite que el proyecto generaba divisiones insostenibles, la FIFA intenta frenar una sangría de legitimidad. No obstante, el daño político para Gianni Infantino es severo. Aunque el dirigente suizo aspira a la reelección para un cuarto mandato en el Congreso de marzo, las principales confederaciones han manifestado de forma abierta que la confianza en su gestión colectiva se ha roto de forma irreversible.




