Cuba ha vuelto a quedar sumida en la total oscuridad tras registrarse un nuevo colapso completo de su Sistema Eléctrico Nacional (SEN). El incidente, ocurrido en la tarde de este viernes, representa la segunda desconexión total de la red en la misma semana y el cuarto apagón nacional en lo que va del año.
La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) y el Ministerio de Energía y Minas (Minem) confirmaron que el corte masivo afectó de manera simultánea a las 15 provincias del territorio. La falla generalizada ocurre apenas dos días después de que las autoridades lograran estabilizar el suministro tras el apagón masivo del pasado lunes, cuya recuperación se extendió por más de 48 horas debido a la severa inestabilidad de la infraestructura.
Factores técnicos y déficit energético
Según los primeros reportes oficiales del Minem, las causas del fallo general se debieron a condiciones meteorológicas adversas en la región central del país, lo que detonó una fuerte oscilación en las líneas de transmisión y provocó la desconexión en cadena de la red nacional.
No obstante, las autoridades reconocen que el sistema opera en un estado de extrema vulnerabilidad. La crisis energética se ha agudizado de forma crítica por los siguientes factores estructurales:
- Paro de termoeléctricas principales: Unidades estratégicas como los bloques de Nuevitas, Céspedes (Cienfuegos) y la central Antonio Guiteras (Matanzas) —la principal del país— se encuentran fuera de servicio por averías sucesivas o reparaciones urgentes.
- Escasez de combustible: El Gobierno cubano señala que las restricciones de suministros petroleros limitan drásticamente la compra de diésel. La isla produce solo 40,000 barriles diarios frente a una demanda que supera los 100,000.
- Déficit extremo: Antes del colapso, el SEN disponía de apenas 1,140 megavatios (MW) de potencia para hacer frente a una demanda proyectada que superaba los 2,347 MW.
Un proceso de recuperación lento y laborioso
El Minem informó sobre la activación inmediata de los protocolos de emergencia para levantar el sistema. Este procedimiento técnico es sumamente complejo y suele demorar varios días: se inicia arrancando micro-sistemas aislados mediante parques solares, centrales hidroeléctricas y generadores distribuidos, para posteriormente intentar interconectar de forma paulatina las grandes centrales termoeléctricas.
Mientras tanto, los cortes de luz en el interior de la isla ya superan de manera regular las 70 horas consecutivas. Esta situación mantiene paralizados servicios esenciales como el bombeo de agua potable, el comercio, las telecomunicaciones y la conservación de alimentos básicos.




