Pero para los activistas los cambios mayores siguen pendientes

Las reformas policiales llegaron a San Diego

Durante las semanas posteriores a la muerte de George Floyd, las protestas en todo el país para poner de manifiesto la injusticia racial y la parcialidad de la policía fueron casi diarias. Cientos y a veces miles de personas marcharon por las calles de San Diego el verano pasado, exigiendo una reforma.

El cambio llegó. En todo San Diego, los jefes de las fuerzas del orden locales aceptaron la tan ansiada prohibición de utilizar la sujeción carotídea y pronto se convirtió en ley estatal. Algunos cambios llegaron a través de las urnas, como la creación de una comisión independiente sobre las prácticas policiales en San Diego, aprobada por los votantes.

Pero, ¿son cambios correctos? ¿Abordan las disparidades sistémicas que han puesto de manifiesto las personas que llevan mucho tiempo presionando para que se lleven a cabo las reformas? Algunos no lo creen.

“Creo que la frustración que escuchamos de las comunidades es que no cambia realmente la arraigada cultura policial que ha producido los resultados que vemos”, dijo Ram Subramanian, director gerente del programa de justicia del Brennan Center. “No cambia realmente la forma en que la policía interactúa fundamentalmente con su propia comunidad”.

Entre las grandes reformas que siguen siendo esquivas: la prohibición de las revisiones con consentimiento, la regulación o eliminación de paradas con pretexto y la despenalización de las infracciones leves.

Esas ideas no están fuera de la mesa en San Diego. El alcalde Todd Gloria propuso en abril varios cambios policiales, entre los que se incluye la limitación de los registros y paradas con pretexto.

“Es hora de que la ciudad analice y actualice sus prácticas policiales para adaptarlas a los tiempos modernos”, dijo Gloria en el comunicado de prensa que presentaba el plan.

Desde la muerte de Floyd, al menos 30 estados y Washington D.C. han promulgado una o más reformas policiales legislativas de ámbito estatal, según el Centro Brennan para la Justicia.

0 0 votes
Article Rating
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments